

Este sábado 13 de junio, la vida religiosa de nuestra Diócesis se reunió en el Seminario Franciscano San José de Cupertino en un encuentro fraterno y de profunda oración junto a nuestro obispo de San Cristóbal, Monseñor Lisandro Rivas.
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En el marco de la Misa de la Vida Consagrada y con motivo del Jubileo Franciscano por los 800 años de la muerte de San Francisco, Monseñor Lisandro les invitó a reflexionar a través de tres pilares fundamentales en su homilía:
Llamado a la conversión: Celebrar este Jubileo nos desafía a ser el Evangelio vivo, tocando, permeando y dando verdadera vida a cada una de las comunidades donde servimos.


Volver a lo esencial: Inspirados también en San Antonio de Padua, estamos llamados a renovar nuestra fe para pasar de lo ordinario a lo extraordinario, manteniendo siempre la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos.
Hacer visible el Reino de Dios: Vivir la vocación desde el Evangelio para que, a través de la riqueza de los diferentes carismas, sigamos sirviendo a nuestra Diócesis con alegría y esperanza.
Damos gracias a Dios por el don de la consagración y por este espacio de comunión eclesial que reaviva nuestro compromiso con el pueblo tachirense.
Oficina de Prensa de la Vicaría Episcopal de Comunicación